¿Cómo cuidarnos del sol sin dejar de disfrutarlo?

Bienestar y Salud · Lectura: 3 minutos
El sol es fuente de vida, energía y bienestar. Nos ayuda a producir vitamina D, mejora el estado de ánimo y acompaña muchos momentos al aire libre. Sin embargo, una exposición sin cuidados puede tener consecuencias en la salud, tanto a corto como a largo plazo.
Cuidarse del sol no es evitarlo, sino aprender a disfrutarlo de manera consciente.
¿Por qué es importante protegerse del sol?
La radiación ultravioleta (UV) impacta directamente en la piel y en otros órganos. Una exposición excesiva puede provocar:
- quemaduras solares
- envejecimiento prematuro de la piel
- manchas y lesiones cutáneas
- aumento del riesgo de enfermedades de la piel
Estos efectos no siempre aparecen de inmediato, pero se acumulan con el tiempo.
Horarios clave: cuándo cuidarse más
No todos los momentos del día tienen la misma intensidad solar.
- Entre las 11 y las 16 horas la radiación es más fuerte
- En esos horarios conviene buscar sombra o reducir la exposición
- En días nublados, la radiación UV también está presente
Conocer estos horarios ayuda a tomar mejores decisiones sin resignar actividades.
Protección solar: hábitos simples que marcan la diferencia
Incorporar cuidados básicos puede reducir significativamente los riesgos:
✔ usar protector solar adecuado al tipo de piel
✔ reaplicarlo cada 2 horas o después de nadar
✔ utilizar sombrero, gorra y anteojos con filtro UV
✔ elegir ropa clara y liviana
✔ hidratarse correctamente
Estos hábitos son simples, pero su impacto en la salud es enorme.
El sol y la infancia: cuidados desde temprano
La piel de niños y niñas es más sensible. Protegerlos desde pequeños no solo evita quemaduras, sino que reduce riesgos en la vida adulta.
Crear rutinas de cuidado solar desde la infancia es una forma de educación en salud y bienestar.
Disfrutar del sol también es prevenir
Cuidarse del sol no significa dejar de disfrutar del aire libre, la playa o las actividades recreativas. Significa hacerlo con conciencia y responsabilidad.
La prevención es una de las formas más efectivas de cuidado de la salud: menos riesgos hoy, más bienestar mañana.
El bienestar se construye con pequeñas decisiones cotidianas. Cuidarte del sol es una de ellas.

